viernes, 27 de marzo de 2009

PERDONE USTED SEÑOR DON LUIS....


Y que pasó el 2 de Octubre de 1968.


Pues lo que paso todos lo saben, hubo espías , hubo traidores, hubo balazos , hubo secuestros, asesinatos y desaparecidos todo con el afán de acallar los clamores del estudiantado mexicano; lo que el pueblo busca es un responsable de la matanza, un tiro al blanco donde desquitar la impotencia de las desapariciones; pero el pueblo sabe que ya no esta Gustavo Diaz Ordaz y no lo pueden desenterrar, el mismo pueblo y las desesperanzadas madres de los desaparecidos saben que aun anda robando oxigeno Luis Echeverria pero el pueblo también sabe que la justicia mexicana no se llama justicia se llama conveniencia que la diosa de la justicia si ve y si se le mueve la balanza, que la corrupción , el cochupo, el entre y la dádiva serán como casi siempre lo han sido los jueces y ministerios publicos que dictan o no autos de libertad; que esos mismos han dado ya el carpetazo final contra la historia , que han cerrado el visor de la realidad y dictaminaron que LEA al mismo que nunca le tembló la mano para darla orden, al mismo que abofeteo la Tigresa siendo amante de Gustavo, al mimos que ya no le quedan las guayaberas, al mismo senil con mirada fría y museo de si mismo en su casa; el mismo que sigue cobrando sueldo de expresidente y que por razón y lógica seria la diana idonea para encontrar al culpable de la matanza de Taltelolco; al mismo Luis Echeverria Alvarez que en vida juzgo la historia y dejan con honores viva sus últimos años, o tal vez meses, al mismo ex-presidente que apedrearon, al mismo Echeverria que PROCESO nunca pudo procesar, al mismo al que la ley le dijo sin temor a dudas PERDONE USTED SEÑOR DON LUIS....

lunes, 3 de marzo de 2008

Derecho a la libre expresiòn en Mèxico.

Si bien es cierto que la Constitución nos ampara en sus garantias individuales a los informadores, (llamales desde periodistas hasta chismosos televisivos) principalmente los artículos sexto y séptimo, nadie pero absolutamente se ha dado a la tarea de crear una verdadera ley en favor de las garantias que enuncia de manera tímida y casi olvidada la Carta Magna de 1917.
No seria mas provechoso dedicarse a ello amparando las fuentes y a los informadores y permitiendo una total libertad de expresión el lugar de desperdiciar tiempo, dinero y hasta voz en una ley llamada por algunos "televisa" y que en realidad lo único que me ha provocado es risa.
Que tristesa y hasta coraje me da saber que de mis impuestos (aunque sea en una breve parte) mantengo a los legisladores que solo saben o levantar el dedo o proponer maravillosos "Salones de Belleza" dentro de el Senado.